La Ortopedia del siglo
XIX
 |
Los
avances de la medicina en Europa fueron respetuosamente
seguidos en México, con una profundo reconocimiento
a las teorías de Galeno e Hipócrates,
las novedades solo se conocían por los médicos
que emigraban de Europa, la educación médica
era tutelar y los textos consultados provenían
de países como Francia y Alemania, el retraso
era sorprendente por aquello de la exportación
de contenidos vía marítima. |
Durante esta época nuestro país vivió
varios confictos armados con gran número de lesionados
que constituían un grave problema de salud.
En el siglo XIX se producen una serie de hechos que marcan
el desarrollo de la Traumatología y Ortopedia. En
primer lugar la fusión de la medicina y cirugía,
pasando ésta a ser considerada como una ciencia.
En segundo lugar, el inicio y el desarrollo de la anestesia
permite realizar una cirugía enfocada a los resultados,
más que a la rapidez. En tercer lugar, el desarrollo
de la asepsia y la antisepsia posibilita una cirugía
más segura permitiendo el desarrollo de técnicas
quirúrgicas más sofisticadas que las amputaciones
Por último, el descubrimiento de los rayos-X, al
finalizar el siglo, que posibilita un abordaje directo en
cada patología ósea.
El aumento espectacular de las tasas de supervivencia de
los pacientes con fracturas graves. Las limitaciones de
tiempo desaparecieron, desarrollándose rápidamente
nuevas técnicas, sin embargo, un nuevo problema empezó
a aparecer con el aumento de la duración de las intervenciones.
La infección de la herida quirúrgica, y posteriormente,
la septicemia y la muerte, eran más frecuentes que
la recuperación del enfermo. Hasta el descubrimiento
del origen de las infecciones, y por tanto, su prevención
y tratamiento, el desarrollo de la cirugía no fue
completo.
Las aportaciones científicas en el siglo XIX se
producen a gran escala destacando la supremacía de
los autores anglosajones que fue exportada, a principios
del siglo XX, al nuevo continente. México inmerso
en una serie de guerras presentaba los accidentes y heridas
como una de las patologías más comunes de
la época y siendo España y Francia la vía
de acceso el conocimiento médico, recibe a través
de diferentes médicos su actualización.
Se conocen patologías como las fracturas de rotula,
de Colles y enfermedades como la artritis séptica
y gonorréica, los abscesos óseos y las amputaciones
de de tobillo. Inicia la investigación de las enfermedades
musculoesqueléticas.
Se propuso el reposo prolongado como tratamiento de las
articulaciones tuberculosas, para lo que diseñó
un gran número de férulas, destacando la llamada
férula de Thomas, que aún se utiliza en muchos
hospitales para el tratamiento de las fracturas de fémur.
|